Dentro de un estudio geotécnico riguroso, la combinación de pruebas de laboratorio y pruebas in situ es fundamental para lograr obtener un diagnóstico fiel del subsuelo.
Cada tipo de ensayo otorga información diferente, pero complementaria: las pruebas de laboratorio detallan las propiedades físicas y químicas de las muestras, mientras que las pruebas in situ se encargan de capturar el comportamiento real del terreno bajo las condiciones naturales.
En Integra Cimentaciones nos enfocamos en integrar los dos enfoques para poder diseñar cimentaciones optimizadas y seguras, y te explicamos, a continuación, cómo.
Las pruebas llevadas a cabo en laboratorio te permiten determinar con precisión los parámetros claves para el diseño de las cimentaciones, como los límites de Atterberg, la granulometría, la permeabilidad y los resultados de ensayos triaxiales y de consolidación.
Estos datos son esenciales para lograr estimar la capacidad portante que es admisible, el módulo de deformación y la compresibilidad del suelo.
La ventaja principal que tiene el laboratorio está en la reproducibilidad: condiciones controladas y equipos calibrados que minimizan la variabilidad experimental, lo que hace sencillo alimentar los modelos numéricos (elementos finitos) y calibrar los coeficientes de seguridad.
Sin embargo, los resultados de laboratorio dependen en gran medida de la representatividad de las muestras. Un muestreo deficiente (pérdida de humedad o manipulación inadecuada) puede alterar las medidas como la resistencia al corte o la plasticidad.
Por esto, en Integra Cimentaciones cuidamos de forma meticulosa la toma y preservación de muestras para asegurar que cada uno de los ensayos, como los triaxiales consolidado-drenados o permeámetros, reflejen de manera fiel las condiciones del sitio.

Las pruebas in situ (SPT, CPT, ensayos de placa, penetrómetros dinámicos y estudios geofísicos) se realizan directamente en el terreno y otorgan información inmediata sobre la resistencia, densidad relativa y variaciones laterales del subsuelo.
El CPT ofrece un perfil continuo de resistencia a la punta y la fricción lateral, perfecto para poder identificar la capas delgadas o heterogeneidades que escaparían a un muestreo puntual.
Las pruebas de placas de carga se encargan de verificar in situ la capacidad de asiento bajo cargas reales, lo que resulta muy valioso para cimentaciones superficiales y losas.
La ventaja clave de las pruebas in situ se encuentra en su contextualidad, ya que capturan el estado de humedad, la estructura natural y el efecto de la presión de poros.
En Integra Cimentaciones usamos estos ensayos para lograr orientar las campañas de muestreo y, además, validar los parámetros de laboratorio, cerrando el ciclo entre la medición y el diseño.

La fortaleza real de un estudio geotécnico se encuentra en la integración. Los datos de laboratorio sirven para obtener los parámetros esenciales; los datos in situ permiten escalar estos parámetros y validar su aplicabilidad.
Como ejemplo, una correlación entre valores SPT y parámetros de resistencia triaxial permiten ajustar el modelo geotécnico para así reflejar la heterogeneidad verdadera del sitio.
Por otro lado, los estudios geofísicos (GPR, tomografía eléctrica, sísmica, etc.) guían la localización de puntos de muestreo, mientras ayudan a interpretar resultados discrepantes.
En proyectos más complejos, como plataformas industriales o edificaciones de gran altura, en Integra Cimentaciones implementamos un flujo de trabajo donde:
Gracias a este enfoque es posible minimizar las incertidumbres, optimizar costos y mejorar la seguridad estructural.
Para lograr maximizar la utilidad de las pruebas ya mencionadas, en Integra Cimentaciones te recomendamos hacer lo siguiente:
La digitalización de resultados y la trazabilidad documental hacen más simples las auditorías y las validaciones ante las autoridades y los contratistas.
En Integra Cimentaciones nos enfatizamos en la transparencia, ofreciéndote reportes claros con intervalos de confianza, interpretación técnica y recomendaciones prácticas (como tipo de cimentación, necesidad de mejora del terreno, tratamientos anticorrosivos y mucho más) que te permiten tomar decisiones informadas.
No existe una alternativa única; las pruebas de laboratorio y pruebas in situ se tratan de herramientas complementarias esenciales. Mientras el laboratorio te otorga profundidad analítica y repetibilidad, las pruebas in situ otorgan un contexto y continuidad estratigráfica.
Integrarlas en tu estudio geotécnico es la mejor estrategia para reducir riesgos y optimizar los diseños.